Artículo de Virginie Maisonneuve, responsable de renta variable mundial e internacional de la gestora de fondos Schroders sobre las economías emergentes de China y la India (traducido por finanzas.com).
China y la India serán casi con toda seguridad actores cada vez más importantes en el mundo en las próximas décadas, no solo desde una perspectiva económica y geopolítica, sino también desde el punto de vista de la inversión.
Las perspectivas indican que estos dos países supondrán una cuarta parte de la población mundial en 2050, y más de un tercio de este crecimiento será en áreas urbanas. Los habitantes chinos en ciudades aumentarán en más de lo que hoy es la población de EEUU y, para 2025, tres de las ciudades más pobladas del mundo estarán en la India.
La previsión de explosión demográfica en esos países otorga oportunidades de inversión ahora ya largo plazo. Sin embargo, construir carteras de acciones que capitalicen estas tendencias requiere conocimiento y comprensión de los distintos modelos de crecimiento de China e India. Para esos inversores que se tomen el tiempo de explorar la historia de Chindia, y sean capaces de apreciar sus posibilidades, creemos que las oportunidades son sustanciosas y no del todo entendidas por los mercados.
Entendiendo la demografíaEmpecemos examinando las tendencias demográficas. En términos absolutos, China e India ya tienen enormes poblaciones, de 1.300 y 1.200 millones, respectivamente, y suponen más del 35% de la población mundial. Ambos seguirán creciendo, pero a ritmos diferentes: China aumentará su población al 7% (hasta los 1.400 millones) hasta 2050, frente a un sorprendente 50% en India (hasta los 1.800 millones). Sin embargo, estudiadas de una en una, estas cifras ofrecen una diferencia clave en la demografía de los dos países.
Aunque la población de la India seguirá creciendo hasta 2050, si bien a un menor ritmo, China tocará techo en 2030 y entonces empezará a declinar. Mientras, China ya va envejeciendo rápido, con un crecimiento de la población residual impulsado por la mayor expectativa de vida.
Esto es así principalmente por su política de un solo hijo. La población mayor de 65 años se triplicará para 2050, con un consiguiente aumento de la tasa de dependencia muy por encima de la de EEUU. Esto precisará de mayro gasto en salud pública y presentará oportunidades en el sector consumo para la tercera edad.… incluyendo un boom de población en India, a la inversa, todavía tiene una estructura de población 'de pirámide', típica de países jóvenes y crecientes.
En las próximas décadas, India cosechará ' un dividendo demográfico ' cuando aumente la proporción de la edad del trabajador y caiga la de los que están en dependencia. Una tasa de actividad más alta debería elevar los ingresos disponibles, beneficiando principalmente a las industrias de consumo y discrecionales.
Con el superior perfil demográfico de la India viene el desafío de infraestructura que precisa para apoyar una población que se amplía rápidamente. Además, a pesar de la caída de la dependencia total, las generaciones más viejas de la India todavía vivirán un crecimiento más rápido. En última instancia, ambos países tendrán que encontrar un sistema de atención de salud pública que provea y del apoyo financiero a sus poblaciones ancianas para sostener tanto la demanda doméstica mientras envejecen sus consumidores.
La urbanización presenta oportunidades y retosCon el envejecimiento de la población, la urbanización precisará de un mayor gasto en infraestructuras los próximos años. La población mundial urbana excedió a la población rural por primera vez el año pasado y se espera casi doblarse hacia 2050, dejando atrás el aumento de población total.
Hoy, Chindia y los Estados Unidos juntos representan el 35 % de la población mundial urbana y, hacia 2050, casi el 30% vivirá sólo en Chindia. Los gobiernos de China y India activamente animan la urbanización debido a su importancia para el crecimiento económico: las ciudades generan el 75 % de PBI en China y dos terceras partes en India.Sin embargo, la tendencia compartida otra vez opaca diferencias importantes entre los dos países.
Ante todo, India se rezaga frente a China en términos de urbanización, con el 44 % de la población total china que vive hoy en ciudades, frente al 30% en India. Hacia 2050, estas cifras serán el 73% y el 55% respectivamente.
Debido a su menor ritmo de urbanización, las infraestructuras físicas, gubernamentales y reguladoras de la India aún no están preparadas para una afluencia rápida de la gente a sus ciudades. Por ejemplo, los barrios bajos actualmente representan una cuarta parte del alojamiento urbano y, en ausencia de la reforma principal, la población de barrios bajos de la India excederá la población entera del Reino Unido hacia 2050.
Las últimas políticas han intentado mejorar la infraestructura urbana, pero el gasto actual es de sólo el 2,8% del PIB, frente al 10,65 de China.A pesar del gran desarrollo de China, una mayor urbanización supondrá un reto, alguno de los que los más serios serán medioambientales.
China acaba de superar a EEUU como el mayor emisor de gases, la polución del aire constituye una amenaza para la salud en muchas áreas urbanas, y el 59% del agua de los ríos está por debajo de los estándares de potabilidad. Las condiciones empeorarán a medida que más gente su mueva a las ciudades, lo que ofrece una oportunidad a las empresas que alivien la polución, por ejemplo, con sistemas de transporte de masas y de energías limpias.Aumento de las rentas, cambios en los modelos de gasto.
La urbanización, como ya hemos indicado, es un motor clave de desarrollo económico. Tanto India como China han vivido un rápido crecimiento económico durante la década pasada y se espera que mantengan índices de crecimiento de PIB similares hasta -al menos- 2013, a pesar de la ralentización de la economía global.
Esto causará un cambio significativo de la composición de clases en China en particular, donde la clase media se prevé que crezca del 43% de hoy al 76% hacia 2025 y la clase más alta también aumenta. China ya tiene la cuarta mayor población de individuos de alta renta, con más de un millón de dólares en activos invertibles.
Aunque la brecha se estrecha, China e India todavía son relativamente pobres en estándares occidentales, y la India es dos veces más pobre que China.
La expectativa de vida en China es 10 años mayor, y la educación es del 93% frente al 65% en India.
La probabilidad de no sobrevivir los 40 años en India es del 17%, y casi la mitad de los niños menores de cinco años están desnutridos.Las implicaciones más importantes para los inversores hacen relación a los modelos de gasto de las diferentes clases sociales.
Por ejemplo, los hogares menos pudientes tienden a gastar un mayor porcentaje del total en comida, una observación conocida como la Ley de Engel.
El hogar medio de India gasta el 38% de su dinero disponible en comida frente al 28% en China – ambos muy por debajo de los países desarrollados, del 11.5%. Al otro lado de la escala, el mundo desarrollado gasta más del 10% en ocio y cultura, dos veces la proporción en China y cinco veces más que en India.
Implicaciones para las inversiones.
Estas observaciones son importantes porque nos permiten anticipar la demanda futura para varios productos y servicios, y evaluar qué compañías tendrán más posibilidades de beneficiarse. Hay cientos de ejemplos de empresas que han tenido éxito en EEUU o Europa, por ejemplo, pero han fallado en los mercados emergentes porque no entendieron las dinámicas locales.
Otros han tenido éxito al adaptar sus productos y su negocio para satisfacer las necesidades de los consumidores emergentes.
Al estudiar India y China como mercados individuales, y considerando cómo las tendencias demográficas, la urbanización y el crecimiento de las rentas impactarán en el futuro, seremos capaces de identificar empresas locales y globales que estén en posición de beneficiarse y esas que deberían ser evitadas.
Industrias que deberían beneficiarse
A lo largo del artículo, he mencionado algunos ejemplos de industrias que deberían hacerlo bien.
En el nivel más básico, las poblaciones que envejecen en ambos países deberían aumentar la demanda de farmacéuticas, hospitales y productos de ahorro cuando el mercado financiero se desarrolle.
Los jubilados, que están viviendo más y tiene una mayor capacidad de gasto que nunca, gastarán menos en ocio que los más jóvenes, pero más en ciertos tipos de gasto tales como cruceros o paquetes de vacaciones.
De media, el consume en alimentación como porcentaje del total es probable que se reduzca cuando aumenten las rentas, pero la demanda de diferentes tipos de alimentos aumentará (por ejemplo, comida basura).
Mirando más allá de sectores de consumo, los gobiernos en India y China tendrán que gastar de forma importante en infraestructuras, impulsando la demanda de una amplia serie de empresas de construcción y desarrollo.
El impacto de la urbanización sobre la polución, junto a la presión internacional para que se reduzcan las emisiones de gases con efecto invernadero, aumenta la posibilidad de que China dedique más recursos a la energía limpia y las tecnologías verdes. Esto se traducirá en demanda emergente de coches eficientes y beneficiará a ciertas empresas de servicios. Nuestro trabajo en esta área gracias a nuestro equipo global nos aporta claridad en este asunto.