Brasil instalará por primera vez una estación científica para recopilar datos meteorológicos en la base militar que controla en el Círculo Polar Antártico a fines de año, informó el rotativo O Estado de Sao Paulo.
La unidad, que será instalada el próximo mes de diciembre, dispondrá de sensores que enviarán vía satélite datos meteorológicos y ambientales desde la base Comandante Ferraz, creada en 1984 en la isla del Rey Jorge, a unos 130 kilómetros de la Antártica continental.
La estación estará diseñada para proveer datos de humedad, temperatura y radiación solar y también medirá los niveles de partículas y gas carbónico que llegan al continente. Además, los científicos aprovecharán para realizar una exploración de glaciares para la que perforarán mediante una sonda un bloque de hielo de 100 metros. “Podremos analizar la historia climática de los últimos 500 años”, dijo el experto en glaciares, brasileño e investigador de la Universidad Federal del estado de Río Grande do Sul (UFRGS), Jefferson Simoes.
El módulo meteorológico, que está siendo fabricado en Suecia, tiene un costo de 120.000 dólares y llegará a la ciudad meridional brasileña de Porto Alegre en octubre, desde donde partirá a Punta Arenas, en Chile, antes de ser trasladado a su destino final. Toda la operación, incluyendo el costo del módulo, alcanzará los 600.000 dólares, según el diario. “Nuestro trabajo comienza cuando acaba la aventura. Vamos al continente a hacer ciencia”, agregó Simoes.
La importancia de la ecología marina
El establecimiento de áreas protegidas no está evitando la pérdida de biodiversidad que para el año 2050 puede ser catastrófica, según un estudio publicado que solicita soluciones más efectivas para los problemas del crecimiento de la población y el nivel de consumo. Según el estudio, publicado en la revista científica “Marine Ecology Progress Series”, aunque existen 100.000 áreas protegidas en todo el mundo, que suman 17 millones de kilómetros cuadrados en tierra y dos millones de kilómetros cuadrados en los océanos, la pérdida de biodiversidad se ha acelerado.
“Estamos invirtiendo una gran cantidad de recursos económicos y humanos en la creación de áreas protegidas y desafortunadamente la evidencia existente sugiere que esa no es la solución más efectiva”, afirmó Camilo Mora, un investigador colombiano que trabaja actualmente para la Universidad de Hawaii en Manoa.
“Desafortunadamente la pérdida de biodiversidad está al mismo nivel que siempre ha estado y debido a esa aceleración de la pérdida de biodiversidad, hay una cierta emergencia para empezar a implementar la solución más efectiva al problema de la biodiversidad”, añadió Mora.
El tamaño y la conexión de las áreas protegidas son inadecuados. El 30% de las áreas protegidas en los océanos y el 60% de las de tierra tienen una superficie inferior a un kilómetro cuadrado. Además, las áreas protegidas sólo son una medida efectiva contra dos amenazas de origen humano, la sobre explotación y la pérdida de hábitat, pero no contra otras como cambio climático, contaminación y especies invasoras. Finalmente, las áreas protegidas entran en conflicto con el desarrollo humano.
Por estas razones, Mora dijo que “es el momento de emplear todos esos recursos que van para las áreas protegidas y utilizarlos en estrategias que sean más efectivas al problema tan grave que tenemos con la pérdida de biodiversidad”. “Durante 30 años, se ha realizado un esfuerzo tremendo para crear áreas protegidas y no hay ningún signo de que hayamos sido capaces de reducir la pérdida de la biodiversidad. Eso ya debería ser un signo suficiente para que empecemos a cuestionar si es esa la alternativa más eficiente al problema que tenemos”, añadió Mora.
Las consecuencias de la falta de acción serán catastróficas, según los investigadores. “Hoy en día la productividad de extracción sostenible del planeta se calcula en el orden de unos 11.000 millones de hectáreas. Con alrededor de 7.000 millones de personas, el consumo promedio por persona es de 2,1 hectáreas por año, es decir, 14.000 millones de hectáreas”, explicó Mora a los medios de prensa. (EFE y Aurora).