Introducción a la Energía Nuclear

Por Jonathan Pita, (Argentina).-

No todos somos expertos en cuestiones ambientales, contaminación ambiental o más aún en el llamado “efecto invernadero” (greenhouse effect). Mucho menos lo somos respecto a temas energéticos y su impacto sobre los recursos naturales. Sin embargo, estos tópicos son cada vez más recurrentes. Los escuchamos en las noticias, los vemos en campañas gubernamentales, y difícilmente podamos mirar hacia otro lado, más aún cuando son cuestiones que nos afectan directamente.

Si bien, la contaminación ambiental ha venido creciendo de manera alarmante en la última centuria y, claramente los países son conscientes de la imperante necesidad de implementar planes de acción efectivos tendientes a disminuir los efectos nocivos de la contaminación sobre nuestro planeta, la concientización es la piedra basal para reconocer que tenemos un gran problema y, a mi entender, quienes lucran con el ambiente, son reacios a ser conscientes.

Pero, ¿por qué digo esto? Simplemente porque a sabiendas de los alarmantes índices de contaminación del aire y del agua, y siendo conscientes de los problemas que esa contaminación ocasiona en la salud de todos nosotros, la utilización de combustibles fósiles sigue en aumento. Y, justamente, dichos combustibles (petróleo, gas y carbón), en sus diversas formas de utilización, pero puntualmente en la producción de energía, son de los mayores contaminantes ambientales.

«Seguimos creando vehículos que funcionan a base de combustibles fósiles, seguimos creando centrales energéticas cuyo combustible principal es fósil, y lo hacemos a pesar de saber que esos combustibles se están acabando, y que su utilización está produciendo un daño irreversible en el ambiente».

Para echar un poco de luz sobre el tema bajo análisis, debo hacer algunas aclaraciones. Los combustibles fósiles, son los principales protagonistas de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Este fenómeno, básicamente consiste en que la energía que nuestro planeta recibe por parte del sol, queda retenida en nuestra atmósfera por la presencia de estos gases (dióxido de carbono, metano, etc). Algunas de las consecuencias de este fenómeno, además de la contaminación del aire que respiramos, son: alteración en los ciclos de la lluvia, desertificación y el derretimiento de los casquetes polares por aumento de la temperatura global del planeta.

Planta Nuclear de Cattenom en Francia. Imagen: S. Kuhn.-

Planta Nuclear de Cattenom en Francia. Imagen: S. Kuhn.-

Más allá de la utilización estratégico-económica que se le den a los combustibles fósiles, existen alternativas de bajo impacto ambiental para satisfacer a largo plazo las necesidades energéticas de la creciente población mundial y, a su vez, tornar rentable el negocio de los grandes productores energéticos. Ya hemos oído hablar de muchas de estas variantes, como son las energías renovables, es decir, producción de energía a base de elementos como el viento, el sol o la energía de las mareas. Estas fuentes de energía, si bien pueden disminuir drásticamente los daños producidos por el efecto invernadero, no todas se encuentran lo suficientemente desarrolladas como para responder a la demanda energética a grandes escalas.

«Por ejemplo, unos diez gramos de uranio, producen la misma cantidad de energía que una tonelada de carbón, y esto, sin liberar una sola partícula de CO2 a la atmósfera».

Una de las mejores opciones entre ellas, es la energía nuclear. Este tipo de energía no es la solución al problema energético que estamos viviendo -y que enfrentarán las generaciones futuras-, pero es parte de ella. La energía nuclear, lamentablemente, tiene dos enemigos muy poderosos: la ignorancia y el prejuicio. El primero de ellos no puede ser justificado de manera alguna, puesto que existe a disposición del público información de todo tipo para que éste pueda sacar sus propias conclusiones al respecto. Pero el prejuicio, es totalmente entendible. La energía nuclear tuvo una concepción poco feliz, ya que sus primeras apariciones en escena fueron en bombas de destrucción masiva. Sin embargo, a continuación, se expondrán una serie de datos para que el lector pueda vencer el prejuicio, eliminando a su principal aliada, la ignorancia.

La energía producida a base de la fisión del uranio, la energía nuclear, libera increíbles cantidades de energía. Se necesita muy poco material para producir mucha energía. Por ejemplo, unos diez gramos de uranio, producen la misma cantidad de energía que una tonelada de carbón, y esto, sin liberar una sola partícula de CO2 a la atmósfera. A la hora de valorar los beneficios de la energía nuclear, el común de la gente sólo piensa en el accidente de Chernóbil, o en las bombas de Hiroshima y Nagasaki, con lo cual, la opinión siempre será negativa, perdiendo de vista las ventajas de esta gran fuente de energía. Cabe destacar que los aciagos sucesos que se mencionan, fueron pura y exclusiva responsabilidad de la mano del hombre. Y toda la destrucción que han ocasionado, sólo nos da la pauta de la magnitud de la energía a la que nos enfrentamos. Pero la energía nuclear ha sido controlada, y ha logrado ser segura, estable y no contaminante, con el agregado de que los estándares de seguridad para este tipo de centrales son los más altos de toda la industria energética. Su utilización va desde la producción de energía eléctrica limpia y eficiente, sin contaminación al ambiente ni emisión de GEI, hasta la producción de radioisótopos para el tratamiento de varios tipos de cáncer.

La imagen de la popular serie norteamericana, en la cual se puede ver una central nuclear, con dos torres emitiendo humos contaminantes al ambiente, debe ser desmitificada. Ese “humo” es nada más y nada menos que vapor. Simple vapor que circula por torres de enfriamiento. Idéntica situación ocurre con la polémica que gira en torno a los desechos nucleares. Si bien es cierto que aún no se ha encontrada la “solución definitiva” para su disposición final, lo cierto es que tales desechos, lejos de ser arrojados al ambiente –como se cree que pasa- son cuidadosamente estacionados y almacenados. Pueden ser incluso reprocesados para crear otro tipo de combustible y seguir proveyendo energía limpia y segura.

Espero que esta pequeña aproximación a la energía nuclear, sirva de ayuda para derribar mitos y prejuicios, cuya única función es impedir el progreso y la evolución hacia energías limpias, sustentables y amigas del medio ambiente y los seres humanos.

Compártelo:
Share

Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

Un comentario:

  1. Juan Ramón comentó: Esta súper este blog, quisiera aportar un poco solo con respecto a la energía nuclear ya que bien utilizada es de mucha utilidad y no como muchos piensas que siempre es letal y usada como arma de destrucción solo tienen que ver los logros y beneficios que ofrece.

    Respuesta mía, Marcelo: Hola Juan Román, personalmente me parece una apuesta seria y riesgosa la energía nuclear.
    Dejando a un lado la materia para la fabricación de armas nucleares, los accidentes como en Fukushima y Chernóbil donde la radiación perdurará por centurias ¿o milenios? causando potencialmente daños a la salud como malformaciones y cáncer, me quedo en: No hay tratamiento de residuos nucleares. Actualmente se los confina en estructuras geológicas que en teoría son anti sismos y demás, pero están ahí y lo estarán.

    ¿Cómo suplir la energía? Si la energía convencional que se obtiene de combustibles fósiles es altamente contaminante y tiene mucho que ver en el cambio climático y en los gases de efecto invernadero, ¿por que no utilizar las energías renovables como la solar, eólica y demás?

    Los costos se han abaratado y la tecnología en mejorar la generación y el almacenamiento también. Imagínate cuánto sol tiene el norte de África … siempre he pensado que podría proveer toda la demanda de Europa.

    En fin, es un gusto saber de ti y espero conocer tu comentario.

    Marcelo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*