México: Salamanca, la ciudad que se está derritiendo

Salamanca

La contaminación ambiental ha llegado a niveles bastante alarmantes en la ciudad de Salamanca, México.-

SALAMANCA, Guanajuato – México

Esta es la historia de la ciudad donde un granjero tiene un pozo que dejó de dar agua y ahora da petróleo. Una urbe cuyos bomberos acudieron varias veces a apagar el río porque ardía en llamas. Cuyas calles amanecían con cadáveres de pájaros que se desplomaban al pasar por su cielo. Donde una nube verdeamarillenta roció con veneno para plagas a 16 mil personas que, desde entonces, quedaron marchitas y enfermas.

Es un lugar donde se desarrolla la historia fatal de tres niños que eligieron irse de pinta a los cerros aledaños y se calcinaron en un monte de ácidos industriales. De la familia que, para calentarse del frío, robó tablas del patio de una fábrica de plaguicidas y se convulsionó con los gases de la combustión. De multitudes de niños con bronquitis que sangran al respirar.

Una ciudad donde cada tanto se reeditan peleas, cuerpo a cuerpo, de personal del municipio contra plagas de moscos y de lirios acuáticos.

Estas catástrofes confluyen en Salamanca, Guanajuato: ciudad-veneno por excelencia. Urbe con un olor a ajo y huevo podrido, a cadáver insepulto y

azufre. A amoniaco, insecticida, drenaje, cebolla y tóxicos.

Los salmantinos tienen una de las ciudades más sucias del país; todo por “cortesía” de sus paisanas: la refinería de Pemex, la termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad; Tek-chem, la fábrica de pesticidas prohibidos en otras partes del mundo, y las productoras de asfaltos, solventes y otros químicos.

El ingeniero ambiental de la Universidad de Guanajuato, Joel Berlín Izaguirre, la equipara con lo ocurrido en Londres en 1952. En diciembre de ese año, recuerda, más de cuatro mil personas murieron intoxicadas por la contaminación.

“Nos quieren comparar con la Ciudad de México, pero en Salamanca se da una situación diferente. Es como la de Londres, porque aquí también hay dióxido de azufre y partículas suspendidas en el ambiente, pero por suerte (aquí) no ha habido humedad y bajas temperaturas como allá”, dice el ex director ambiental del municipio y miembro del consejo que se dedica a medir la calidad del aire.

El resultado es un coctel venenoso que incluye mortandad masiva de peces y aves, y ciudadanos enfermos que se quejan de que el cáncer es una epidemia, aunque los funcionarios estatales y nacionales siempre lo niegan.

“Es obvio que sí hay un problema grave de cáncer en la población, pero las autoridades no pasan los informes. Ellos no registran en el acta de defunción de las personas que murieron de cáncer, sólo escriben que mueren de paro cardiaco”, denuncia el diputado local Luis Alberto Camarena Rougón, presidente de la Comisión Estatal de Medio Ambiente.

En este reportaje encontrará las Seis Pesadillas que convirtieron a Salamanca en un cochinero y que ocasionaron la declaración del secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos —hace dos fines de semana—, de que el combate a la contaminación ya no puede postergarse.

Y, de ser preciso, incluirá el cierre de la refinería de Petróleos Mexicanos.

Las aguas se oscurecen En 1998, una llamada de emergencia llevó al entonces director ambiental del municipio, Joel Berlín, a la escuela Jaime Torres Bodet, la de los Padres Agustinos, donde los bebederos arrojaban agua lechosa que olía y sabía a diesel.

Encontró que si alguien echaba un cerillo, el tinaco podía incendiarse. Y que el problema no era sólo de la escuela, pues se reproducía en varias casas cercanas a la refinería.

En La Granja Verónica, por ejemplo, el señor Anghbe comenzó a extraer, del pozo casero que tiene en la huerta de su casa, combustible en lugar de agua.

—En el 93 el pozo empezó a dar una solución blancuzca que olía a hidrocarburos. Se empezaron a meter escritos a Pemex, pero desde el 87 ya habíamos dejado de tomar agua de ahí. Estuvo viniendo personal de contraincendios, todos los días se echaban de tres a cuatro horas extrayendo agua y la regresaban a la refinería para separar el agua del aceite —dice el dueño.

—Entonces, usted podía haberse hecho rico —se le comenta.

—Posiblemente, pero como no nos daban permiso para extraer no pudimos explotarla. Y cuando venía Pemex a veces ni la luz que utilizaba (con la motobomba) pagaba. Salía negro-negro, como petróleo destilado.

Investigando las causas por las que los desechos de la refinería se habían mezclado con el agua de los pozos, las autoridades municipales descubrieron que los drenajes de Pemex, por lo menos, se habían roto a causa de una falla geológica y su contenido había escurrido a los pozos de donde los colonos bebían.

“Desde 1980 hasta 1998 se rompieron ductos. (…) Pemex fue el responsable indirecto: hay hundimiento de suelo por sobreexplotación de aguas y se rompieron tuberías. Su contenido se transportó por el subsuelo”, dice Berlín.

En el año 2000, el municipio clausuró tres pozos. Algunos de estos —a decir del especialista— tenían “productos más peligrosos”, “no solubles”, como benceno, tolueno o bentilcenteno.

El vocero de Pemex en la región, Alfonso García Moreno, acepta que hubo una fuga. Pero dice que, “por sentido común”, la gente no bebe agua con sabor a gasolina, y señala que el escurrimiento duró un par de días y de inmediato se remedió tapando los pozos que, asegura, después fueron rehabilitados.

Como muestra entrega un papel con los logotipos de CFE y Pemex en el que indica que en el 2005 “el espesor de producto libre” (hidrocarburos) en el acuífero era de cero a cinco centímetros. “A la fecha es prácticamente nulo”, se lee al calce.

El ingeniero Berlín, en cambio, señala que el escurrimiento duró años. Hay pozos —como el ubicado cerca del cuarteado Restaurante-Bar que lleva el atinado nombre de La Falla— que todavía dan combustible: “El pozo tiene más de siete años, y todavía registra cinco, cuatro metros de diesel y gasolina. La duda es por qué sigue sacando. La falla se sigue moviendo”, dice.

El aire huele a Azufre Al despertar, antes de que le dé tiempo de persignarse, la señora Victoria Martínez aspira “la hediondez”, y vuelve a la realidad. Mecánicamente se levanta, humedece toallas y las coloca en las puertas y ventanas de su casa, ansiando que contengan algo del mal olor.

Los mecheros de la refinería y las chimeneas de la termoeléctrica funcionan las 24 horas del día. Sobre ellos se ven nubes que envuelven a la ciudad en olor a azufre.

Desde que se levanta, Victoria comienza a padecer su sintomatología rutinaria: lagrimeo, tos, dolor de cabeza y afonía. A media tarde ya está de mal humor.

“Nos enfermamos mucho de la garganta por la contaminación. Las fábricas echan sus humos en la noche y también vierten todo al río, y cuando hace calor todo se evapora. Hay meses que a mi niño lo llevo al doctor cada ocho días, y el doctor me dice que es por la contaminación. Por la contaminación tengo que usar lentes”, se queja.

Durante la entrevista —en el local de abarrotes lleno de niños que juegan maquinitas— no deja de tallarse la nariz y de toser. Al poco tiempo está llorando de rabia. Dice que se ha organizado con otras amas de casa para marchar a la presidencia municipal y exigir que detengan la contaminación, pero nadie ha puesto fin al pestilente azufre.

Durante 2006, uno de cada diez días la contaminación superó los límites establecidos por las normas oficiales de calidad del aire. El año pasado fueron 34 días los que los salmantinos respiraron tóxicos, a pesar de que la ley prohíbe que ocurra más de un día al año.

De acuerdo con Semarnat, cada día se lanzan al aire 309 toneladas de dióxido de azufre y 35 de partículas contaminantes. En noviembre de 2004, las inmediaciones de la termoeléctrica parecían fosa común. Eran pájaros envenenados.

“Se hizo un estudio que muestra que los jóvenes de aquí tienen más ancho el tórax, mayor masa pulmonar para compensar la falta de oxígeno por el monóxido de carbono y las combustiones vehiculares e industriales”, dice el investigador de la Universidad de Guanajuato Joel Berlín, integrante del patronato que monitorea la calidad del aire.

“La incidencia de asma es de cuatro a uno en Salamanca” en relación con otras ciudades, dice el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados federal, Éctor Jaime Ramírez.

Otro estudio indica que aire y tierra están llenos de vanadio, metal derivado del uso de combustóleo durante medio siglo. Genera daños cardiacos, renales y nerviosos.

El vocero de Pemex en la zona, Alfonso García Moreno, señala que el aire sucio no proviene únicamente de la refinería, y señala que los autos, las otras industrias y la termoeléctrica también ensucian.

Dice que Pemex ha respetado las normas y que desde que comenzó el Programa Pro-Aire, la ciudad nunca ha tenido una contingencia ambiental, “sólo precontingencias y son pocas”.

La tierra quema y corroe.-

El 6 de mayo 1998, tres adolescentes de una secundaria de Salamanca se fueron de pinta a los cerros cercanos. Uno de ellos no regresó. Fernando Rangel, el que iba adelante, de 14 años, resbaló en el lodo y murió asfixiado y quemado por ácido sulfúrico. El amigo que iba detrás intentó rescatarlo pero comenzó a sentir que las piernas se le quemaban. El tercero logró salir y pidió ayuda.

Fernando quedó sumergido en fango químico de la empresa Fertimex, ahora Tekchem.

Según datos de la Cámara de Diputados, para diciembre de 2006 la empresa había contaminado 114 mil toneladas de suelo con desechos peligrosos de insecticidas y generado 20 mil toneladas de lodos ácidos y residuos dañinos. Están al aire libre. El reporte señala también que la empresa que fabrica plaguicidas como DDT, hexaclorobenceno, toxafeno y endrín, prohibidos en muchos países, tiene en sus terrenos 57 mil toneladas de fertilizantes.

La organización ecologista DAME dice que el del Cerrito de la Cruz no ha sido el único accidente.

“Tenemos grabado el testimonio de una familia que se llevó maderos de Tekchem a su casa, para calentarse. Una de sus hijas murió, comenzó a convulsionarse, y la otra se quedó sin habla, como con discapacidad intelectual, y tiene ataques. La familia nos dio su testimonio pero estaba tan asustada que no quiso presentar denuncia”, dice Maura Vázquez, líder del grupo.

Y el agua está igual. El empresario Clemente Tornero cerró el balneario que tenía en el kilómetro 11.5 en la carretera Salamanca-León porque el agua salía con espuma y muy salina. En 1998 clausuró su molino de trigo y su empacadora porque el líquido tenía tóxicos.

El ingeniero ambiental Joel Berlín asegura que 70% del agua en Guanajuato tiene arsénico.

“70 por ciento de los pozos de Guanajuato tienen”, asegura.

El Lerma en llamas.-

 El carro de bomberos intentaba sofocar las llamas que viajaban encima del río Lerma, en su paso hacia Michoacán. Le echaban agua al agua para apagarla. La escena ocurrió varias veces la década pasada y —según ribereños— todavía pasa.

 “Los cuatro accidentes de quemada del río que a mí me tocó enfrentar fueron responsabilidad de los drenajes de la ciudad, que echaban solventes al río”, dice Joel Berlín, ex director de Medio Ambiente del municipio de 1998 a 2003 y trabajador de Pemex en el área de control de pruebas ambientales.

A la vera del Lerma hace picnic la familia Martínez Martínez —madre, tres hijas, ocho nietos—

Este año lo pueden hacer, el pasado tenían que espantarse el agresivo mosco cúlex, que se convirtió en el enemigo público número uno de los salmantinos.

“Hace tiempo lo andaban apagando unos bomberos por allá y yo pensaba: ‘¿Cómo se va a quemar el río si tiene agua?’, y luego pensé: ‘Pues cómo no, si tiene diesel’”, razona María Martínez, madre de dos de los ocho chiquillos que corren a la orilla del río, donde fueron reubicados por el municipio.

Los días de calor, el río hiede “como a drenaje, a azufre, a amoniaco, como a guayaba, como si ahorcara, a huevo… horrible, horrible”, describe Guadalupe, la hermana soltera de María.

La alta contaminación del agua engendró personajes como los empleados del Consejo Técnico de Aguas, especialistas en la lectura de manchas por el río. O como el ex director ambiental Joel Berlín.

“Si es color arcoiris son solventes de talleres o alguna pipa que descargó directo al río. Si es café son aceites que también se le pueden haber ido a Pemex. Si son negras son plastas de combustóleo que normalmente son de la CFE. Si todo el río es negro viene de la zona industrial Cortázar-Villagrán. Si es verde es porque contiene Nitrofenol. Si es roja, se le salió a Univex”, explica.

 El viento trae muerte.-

Siete de la tarde. Una nube grisácea de diez toneladas de productos químicos usados para fabricar plaguicidas se alza sobre Salamanca. El vapor oloroso a ajo podrido impregna todo, a todos.

“La explosión me agarró en la calle y me impregnó de malatión. No podía ver, me sentía mareada, veía borroso, sentía piquetes en la cabeza. Todavía hoy sufro las consecuencias”, dice Gloria Barrón, vecina de la fábrica Tekchem, antes Fertimex, quien se marea seguido y tiene sinusitis, como sus hijos.

Los habitantes de la colonia San Juan de la Presa no supieron qué hacer. Los que estaban en su casa huyeron a la calle, y respiraron el tóxico. Los que estaban en la calle corrieron a casa, y tragaron más veneno. Uno de ellos fue el universitario Leonardo Alvarado, que al llegar a su casa se desmayó. Comenzó a vomitar. Recibió varias trasfusiones de sangre. No pudo terminar su carrera. Se siente débil. Pero es afortunado, varios de sus vecinos tienen cáncer o fallecieron.

Horas después se sabría que el tóxico fugado se llama malatión, un hidrocarburo saturado de fósforo y cuyo uso está prohibido en Estados Unidos y otros países.

El accidente que cambió la vida de los colonos de San Juan de la Presa, Nativitas, Obrera y el Pitayo, con casi 16 mil habitantes, ocurrió el 12 de septiembre de 2000.

Afectó a personas como el albañil Miguel Ángel Martínez, quien de puro respirar comienza a sangrar de la nariz. Nunca ha sido revisado por un doctor, no tiene dinero.

Según el tiempo de exposición, el malatión provoca dolor de cabeza, anorexia, debilidad, vértigo, miosis, visión borrosa, vómitos, retortijones, lagrimeo, sudoración, fiebre, pérdida de control de esfínteres y convulsiones, además de shock y fallas respiratorias.

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Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

29 comentarios:

  1. Gas Natural no detiene emisiones de CO2
    Hasta hace poco, el Gas Natural (GN) no aparecía entre las prioridades energéticas de
    México. De hecho, los proyectos no figuraban en la Prospectiva Energética 2001-2006 ni en
    el Plan Nacional de Desarrollo. Repentinamente el gobierno federal y gobiernos estatales
    han cedido ante la presión de las corporaciones multinacionales de construir terminales de
    GN en territorio mexicano.
    El rápido avance del GN se contrapone con las políticas oficiales de eficiencia energética y
    de energía renovable. La expansión del petróleo y de la industria del gas representa una
    amenaza para muchas comunidades, desde los indígenas del Perú y los pueblos
    destrozados por la guerra en Indonesia, hasta las Islas de Sakhalin en Rusia.

  2. Respondiendo a DIVANIA
    Energía termoeléctrica: generadora
    de gases de efecto invernadero
    La tecnología termoeléctrica es la más empleada en México para generar energía. En
    nuestro país hasta el 2007 se tenían registradas 22 centrales con una capacidad instalada de
    16,484 mW, que producen 66,753 Gwh.
    En el estado de Guanajuato, el sector industrial consume el 32.38 por ciento mientras que el
    sector residencial consume el 17.48 por ciento según datos del Sistema de Información
    Energética de esta entidad con información de la Secretaría de Energía (Sener).
    La Central Termoeléctrica Salamanca (CTS), inaugurada el 19 de junio de 1971, está
    ubicada en la zona potencialmente industrial del estado, donde además se encuentra la
    refinería Antonio M. Amor, de Pemex y una serie de empresas, entre ellas Tekchem que
    elabora plaguicidas.
    La termoeléctrica forma parte del sistema interconectado nacional. Debido a su localización
    geográfica se encuentra en el nodo de conexión entre el sistema eléctrico occidental y de la
    región centro del país. La CTS es la cuarta más importante del país y cuenta con cuatro
    unidades generadoras con una capacidad instalada de 866 mW.
    Salamanca: energía eléctrica vs contaminación ambiental
    La CTS utiliza combustóleo para calentar agua en una caldera que produce vapor con
    temperaturas del orden de los 520°C. Este vapor se usa para impulsar las turbinas que
    generan energía eléctrica.
    El combustóleo es el residuo de los procesos de destilación y craqueo del petróleo, se trata
    de un producto viscoso y con ciertos grados de impureza que exigen métodos especializados
    para su empleo adecuado. El combustóleo tiene un poder calorífico muy grande, de
    intensidad similar a la del carbón, sin embargo, su uso genera emisiones de monóxido de
    carbono (CO), bióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno, que influyen directamente en el
    deterioro de la calidad del aire.
    La CTS genera anualmente 2 millones 124 mil 630 toneladas de CO2 y consume 6 millones
    373 mil 890 metros cúbicos de agua (1).
    Expediente negro de Salamanca
    El Programa para mejorar la calidad de aire en Salamanca 2003-2006, elaborado por el
    Intituto de Ecología de Guanajuato (IEG), indica que la ciudad presentó concentraciones de
    SO2 que rebasaron los límites establecidos por las normas oficiales mexicanas; por ejemplo,
    en 2003 la norma se rebasó en 79 días.
    Según datos del inventario de emisiones de Salamanca, el SO2 contribuye con el 99.3 por
    ciento del total de las emisiones del sector industrial (2). Los resultados del programa
    señalan que en 2006 ésta central superó la meta establecida y redujo en 46.25 por ciento sus
    emisiones de SO2 debido al uso de combustóleo con un contenido máximo de azufre de 3
    por ciento, en sustitución del combustóleo de 3.8 por ciento que usaba anteriormente.
    Sin embargo, en marzo de 2007 se registró un incremento en la concentración de SO2
    debido a que la termoeléctrica no cumplió con su acuerdo de disminución de combustóleo y
    usó de gas natural (GN).
    En mayo de 2007, un informe de la cámara de diputados reveló que Salamanca sigue siendo
    la ciudad más contaminada del país. Para agosto de ese año, los altos niveles de
    contaminación causaron la muerte de 14 aves migratorias que pernoctaban en áreas
    cercanas a la central. En septiembre del mismo año, el gobierno federal reconoció que
    Salamanca es una ciudad-veneno, pues los salmantinos respiran más partículas
    suspendidas y óxido de azufre que los habitantes del Valle de México o de Guadalajara.
    El gerente de la refinería de Pemex en Salamanca, Jorge de Jesús Rodríguez Villar, reveló
    también que existe un proyecto para construir una planta de azufre, cuya finalidad sería
    optimizar procesos y disminuir los efectos del combustóleo, pero falta presupuesto. En
    meses pasados, la presidencia de la república y las secretarías de Energía, Salud y Medio
    ambiente, firmaron un documento en el cual garantizaban reducir totalmente las emisiones
    contaminantes de la refinería y de la termoeléctrica de la CFE en Salamanca a través de
    procesos de reconfiguración, repotenciación y uso de una mezcla de 70 por ciento gas
    natural y 30 por ciento combustóleo, en las cuatro unidades de la termoeléctrica salmantina,
    sin embargo, es necesario que dichas propuestas no se retracen por más tiempo.
    Gas Natural no detiene emisiones de CO2
    Hasta hace poco, el Gas Natural (GN) no aparecía entre las prioridades energéticas de
    México. De hecho, los proyectos no figuraban en la Prospectiva Energética 2001-2006 ni en
    el Plan Nacional de Desarrollo. Repentinamente el gobierno federal y gobiernos estatales
    han cedido ante la presión de las corporaciones multinacionales de construir terminales de
    GN en territorio mexicano.
    El rápido avance del GN se contrapone con las políticas oficiales de eficiencia energética y
    de energía renovable. La expansión del petróleo y de la industria del gas representa una
    amenaza para muchas comunidades, desde los indígenas del Perú y los pueblos
    destrozados por la guerra en Indonesia, hasta las Islas de Sakhalin en Rusia.
    En el documento de [R]evolución Energética, Greenpeace muestra la sustentabilidad del uso
    de la energía renovable y que sí es posible generar electricidad suficiente para una economía
    en crecimiento sin amenazas al clima ni al medio ambiente. Greenpeace exhorta al gobierno
    mexicano a recapacitar y cambiar de dirección para alcanzar la verdadera reforma energética
    que México requiere.
    Notas:
    1.- Sistema de información energética de Guanajuato con información de CFE 2003.
    2.- Ibidem.
    ————————————

  3. Mi familia y yo hemos tomado la decisión de irnos de la ciudad, nada facil y llevará tiempo, nada fácil, pero yo ya no puedo más, mi garganta siempre está irritada y los gases me asfixian, estoy aterrada, pues ya soy paciente de Oncología y a quien le reclamo??? Me indigna que antepongan los intereses económicos ignoro también quienes a la salud de miles de personas que estamos perdiendo vida al estar en estas condiciones. Hay algo que pudieramos hacer???

  4. Lamento mucho lo que pasa yo reconozco mi ignorancia en cuanto a personajes responsables y a compuestos quimicos pero lo que es innegable es que es que llamando a las cosas por su nombre, nos están asesinando poco a poco y a la vista del mundo entero y que los responsables son las autoridades que les permiten a las empresas emitir cualquier cantidad de contaminantes, ya es imposible respirar, el dolor de garganta y cabeza están todos los días, el dorso se agranda, es verdad y los tumores también ahí están. Realmente para mi sólo le puedo dar el nombre de crimen masivo..

    • En efecto apreciada Ángeles, el tema de la degradación ambiental se está volviendo en algo tan común y corriente.

      Lo peor del caso: nos estamos acostumbrando a vivir así porque creemos que industrias, chimeneas, consumo y basura es sinónimo de desarrollo.

      Saludos,

      Marcelo

  5. Marcelo, quisiera saber de dónde sacaste la información para tu blog? Me sería de mucha ayuda para un proyecto que tengo, pero me urge mucho, espero puedas ayudarme.

    • Estimado Aaron, es un artículo de 2007. Si quieres encontrar las fuentes te sugiero copiar una buena parte del texto y pegar en un buscador hasta llegar a más fuentes.

      Saludos,

      Marcelo

  6. No solo Salamanca sufre los estragos de la contaminaciòn. Los gases llegan hasta Irapuato situado a 15 km. Y mas ahora en diciembre se percibe ese olor tan desagradable. Los rìos en esta ciudad estan supercontaminados y nadie hace nada. En san Jose de Ĺlanos Gto. Las aguas negras circulan por las calles y las enfermedades diarreicas y respiratorias son constantes . El agua del drenaje llega al rio y ahi permanece por muchos dias estancada contaminando hasta que abren la presa la Purìsima y se la lleva para regar los cultivos que despues consumimos.
    Que irá a pasar dentro de unos años con tanta industria que esta llegando a esta zona? Quien regularà toda esta contaminaciòn de las fàbricas? Què nuevas enfermedades surgiràn? Un simple comentario que ojala alguien lea.

  7. Pobres salmantinos, pero si les dijeran que les cierran la refineria se cortan las venas¡¡¡¡¡ prefieren morir orgullosos de PEMEX, aunque los este matando, yo vivo en Irapuato a 13 km y hasta aca llega su hedor.

    • Lamentable es fuente de empleo para mucha gente, lo bueno es que tu no dependes de pemex y supongo que de ninguna otra empresa del bajio, y es triste ver que la contaminación es grave en Salamanca pero no solo ésta de marcada por las empresas, nosotros como ciudadanos tenemos mucha culpa por no cuidar del medio ambiente, ¿tu que haces para que sea diferente?.

  8. Lamentablemente algunos jóvenes de mi escuela tienen problemas respiratorios severos que con hacer tantito frío ya se ven afevtados y sangran, les dicen que es normal, pero cuando van a otras ciudades no les pasa

  9. Aclaro que la termoeléctrica en las chimeneas lo que arroja es vapor de agua no es ningún químico ni quema de combustóleo. Para la generación por medio de la termodinámica se utiliza agua ?

    • Veré la manera de hacerle llegar tus observaciones al notabla autor del aartículo.

      Saludos Divania.

    • Pero con qué crees que calientan el agua, usan combustibles fósiles obviamente

      • De hecho es con gas natural, no hay quema alguna. La termoelectrica se modernizo hace años precisamente para no afectar el medio ambiente con la quema de combustóleo. Inclusive se cuenta con un sistema de monitoreo ambiental externo.

    • Una cosa son las torres de enfriamiento en las que efectivamente se genera vapor de agua. Hasta donde entiendo es agua común, empleada para enfriar el agua de servicios, que se usa para enfriar varios sistemas dentro del proceso. Ciertamente, para generar la electricidad se emplea agua. Agua tratada especialmente, la que no debe desperdiciarse en vapor. PERO EN REALIDAD NO ES AGUA LIQUIDA, SINO VAPOR LO QUE SE USA PARA MOVER LAS TURBINAS. ESTE VAPOR SE OBTIENE DE ESA AGUA ESPECIAL, QUE OBVIAMENTE REQUIERE CALENTARSE. SÍ!!! ADIVINASTE!!!… QUEMANDO “ACEITE”, QUE ES ALGO COMO PETROLEO CRUDO, QUE SE OBTIENE… OTRA VEZ ADIVINASTE!!! DIRECTAMENTE DEL QUE LE LLEGA A PEMEX.
      AHORA… La pregunta para los expertos. ¿Por qué creen que la llamada “mezcla mexicana” vale menos que el Brent del mar del norte o que el West Texas Intermediate?… uuyyyy sí que andan atinados… por los altos contenidos…. me lleva!… otra vez ya lo saben… DE AZUFRE!!!! salinidad alta y ph… ESO SI SALE DE LAS CHIMENEAS DE LAS UNIDADES DE GENERACION. Las que históricamente se han comprado a otros países. Pero ni siquiera como tecnología de punta. Sino como desechos. Tecnología obsoleta, cuantos años tiene cada una de las 4 unidades de generación de la termo? De las plantas de Pemex… mejor ni hablamos.

    • Julio Cesar Perez Serrano

      Y como es que calientan esa agua que utilizan para generar la electricidad, si no es con combustóleo!!!?
      No queramos tapar el sol con un dedo… hay que ser realistas!!!

    • El producto para la combustión es gas natural, no agua, el agua es precisamente lo que se calienta para mover las turbinas. Ahora bien si por lógica señores PEMEX ha estado teniendo fallas y fugas desde el año pasado, más si nos ponemos a pensar los procesos que llevan para la refinación es obvio que todo es un proceso sucio y contaminante, ya han olvidado las nubes de azufre que se les han escapado? Los invito a pasar por las lagunas de oxidación que están después de la puerta 5 de Pemex. Es un hedor insoportable y casualidad o no, huele igual a lo que hoy en día huele todo Salamanca

    • estimanda Divania, ilustrese mas, lo que arrojan las chimeneas son gases de combustion , en el caso de cfe quema combustoloeo arrojan bioxido de azufre en su mayoria,

    • Lo que arrojan llas chimeneas son desechos de la combustión con la que se calientan los hogares de las calderas que generan el vapor que mueve las turbinas de los turbo generadores, el vapor de agua es de la torre de enfriamiento, donde vaya, se enfría el agua antes de tratarla de nuevo antes de convertirla en vapor nuevamente.

      • El vapor de agua es el principal gas de efecto invernadero ¿lo sabías?, y esa planta está alimentada por … carbón, ¿gases de efecto invernadero?

        ¿Según lees mas fuentes, eso de circuito cerrado o de recirculación de agua no es el idóneo?

        ¡Contaminan y punto! y alternativas hay y deben ser puestas en marcha.

        Saludos,

        Marcelo

  10. Todo lo que comentan es verdad entre más cosas pero la solución jamás será cerrar las fuentes de ingresos de los salmantinos. La solución esta en nosotros los ciudadanos y las autoridades al ser más estrictos con las normas establecidas. Por cierto que al Ingeniero no se le olvide que cuando fue servidor público fue el primero que entorpecia los trabajos de DAME.

  11. La fosa de químicos donde murió el jovén ahoga no es de Tekchem, es de Quidesa, la cual el dueño es el ex-alcalde Ignacio Luna Becerra, no involucren a otros

  12. brenda Ramírez

    Todos los santos dias despierto con un picor en la garganta más hijo de tan solo dos años siempre se queja de ardor en los ojos siempre tiene moquillo y muy seguido se enferma de los bronquios mi marido a despertado dos veces por que le sangra la nariz aparentemente sin razón alguna ….ya estoy tan acostumbrada a todo que ya no siento que huela mal salamanca

    • Estimada Brenda, es lamentable la situación por la que atravesamos en nuestras ciudades. Te agradezco por tomarte el trabajo de dejar tu aporte y dar a conocer los problemas ambientales que nos reduce la calidad de vida.

      Saludos,

      Marcelo

  13. Es la meritita neta!!

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