El vino y el cambio climático: los nuevos desafíos a vencer

El vino y el cambio climático: una realidad lamentable

 

La bebida de los dioses, el vino:

Clave de la civilización occidental es afectado por los efectos negativos del Cambio Climático.

El vino y el cambio climático están afectando a la producción de vino y vid

Racimo de uva – Malbec en Cuyo, Argentina. Cortesía de la Dra. Fabiana Malacarne (@fabibiotec).

El fenómeno mencionado, de origen humano, antrópico, de alcance global nos empieza a pasar la factura, es el inicio, ojo a eso.

Lo triste del panorama radica en que los países pobres no tienen la capacidad técnica ni económica para iniciar sus planes de mitigación y adaptación al efecto climático.

Dichas algunas palabras, doy paso al magnífico artículo escrito por la escritora Yiyi Naser, una quijote ambiental en toda su extensión.

El vino y el cambio climático afectan a las vides debiendo ser la “adaptación a los efectos negativos”, la medida a ejecutarla inmediatamente.

Hay que replantearnos muchos aspectos socio económico culturales debido a los fenómenos ambientales exacerbados por nuestras actividades.

“El vino siembra poesía en los corazones.”

                                                                                               Dante Alighieri.

Fusionando ciencias y letras

 

Leyendo un informe escrito por el Dr en Filosofía Diego Machuca para el Conicet (ciencia y tecnología de la Universidad de Buenos Aires) sobre la producción vitivinícola, tan importante en el mundo y el cambio climático decidí unir la historia, la ciencia y la literatura para pensar juntos.

La alteración del procedimiento productivo de la vid, producto de los cambios térmicos que vienen sucediéndose en la última década, advierten que múltiples zonas productivas de los variedades de vid se verían “desalojadas” en latitud y en altitud.

La búsqueda es permanente hasta dar con las condiciones aptas para continuar celebrando vendimias.

Debido a los efectos negativos del cambio climático, menos superficies de vid pueden verse afectadas.

Los ingenieros agrónomos señalan cómo repercute en el ciclo de la vid los cambios térmicos y pluviométricos.

“El Cambio Climático es “una realidad” que ya sabemos no podemos ignorar”.

Y el vino y el cambio climático deben ser estudiados por la interdependencia existente.

Sumar la historia con Dionisio, Baco y Hathor

 

La elaboración del vino nace en el llamado “levante mediterráneo” extendiéndose por la “media luna de la tierra fértil” que incluía desde Egipto hasta Mesopotamia incluyendo a Palestina y Siria.

Se cree que pueblos nómades hace 7.000 años, ya producían vino luego de recolectar uvas silvestres en la región de medos y persas.

Con la práctica de la agricultura, además de  trigo obtenían vid, olivo  e higos.

Lectura sugerida: “El desarrollo vital de la agricultura y la humanidad”. de la PhD. Fabiana Malacarne.

En Egipto el cultivo de la parra estuvo ligado a las creencias religiosas, según afirma el español Juanfer Puebla en su blog Vinorama, vinculado a  la diosa Hathor.

¿Quién era la diosa Hathor?

 

Era Ella quien controlaba el vino sumado a la tutela sobre la música, la alegría, el baile, hasta la embriaguez.

“Está demostrado que los egipcios atribuyen a Osiris, dios de la agricultura, la invención del vino, pero fue Hathor quien se convirtió en su señora. 

Cuentan que su esposo, Orus, le invitó a beber un vino licoroso de color sangre que la hizo caer en un profundo sueño.

Así, la humanidad se libró del furor de la diosa y los hombres sobrevivieron pero la danza, la música, la embriaguez y el vino quedaron bajo su control y poder”.

Más de la mitología y el vino

 

Investigando la etimología de “vino” deriva del latín “vinum” que procede del griego “oinos” o “woinos”: beneficiar, aprovechar, el vino beneficia a los hombres.

Esta bebida estuvo presente en los banquetes,  celebraciones o fiestas privadas y públicas, desde un nacimiento hasta la firma de un tratado o el triunfo en una batalla.

“Los griegos lo  tomaban combinado con agua y utilizaban barriles confeccionados con pieles de cabras y tinas de cerámica para almacenarlo o trasladarlo”.

Grecia se presentaba bella con sus viñedos brotados en el verano casi reflejándose en el Mar Egeo.

Allí también se le atribuye un origen divino siendo Dionisio  su creador, cuya morada fue el panteón helénico del Monte Olimpo.

Era descendiente de Zeus y Sémele, hija del rey de Tebas, aunque  Hera es la verdadera esposa del dios.  

Zeus tuvo a Dionisio los últimos tres meses de gestación como bordado a su muslo, ya que debió sacarlo del cuerpo de su madre a la que un rayo había fulminado, es así que se lo menciona como el “nacido dos veces”.

Luego de maravillosas hazañas y derroteros, conoce el vino que le provoca inspiración.

el vino y el cambio climático van de la mano

El dios Baco en Versalles. Cortesía: Pixabay.-

Llamándolo Baco para los romanos, esta historia se completa con las enseñanzas  por todo el orbe del cultivo de la vid y la elaboración del maravilloso caldo.

“El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma hasta el fondo y asegura la curación de la tristeza”  Séneca

Grandes frases las encontrarás en: “Citas y pensamientos seleccionados”.

Volvamos a la Ciencia

 

Y volvemos a los efectos del Cambio Climático, ya que  los cambios en la temperatura juegan un rol clave en el ciclo anual de la vid:

“La temperatura lo que hace es acelerar el funcionamiento del metabolismo de la planta, alterando procesos de maduración y floración, entre otros.

La precipitación tiene más relación con la calidad de la uva, su tamaño, color y otras características del fruto”.

La condición que no debe variar es la amplitud térmica entre días cálidos y noches frescas.

Las modificaciones en las precipitaciones también generan complicaciones pero de manera más indirecta.

Otro desafío lo plantean los cambios en los vientos, que en el caso patagónico le aportan impronta del “mar atlántico”.

En la Argentina, Cuyo es valorada como una de las zonas más destacadas para la producción de vino.

Cuenta con un clima y una calidad edáfica aptos para motorizar una de las principales industrias de la región.

La física Fernanda Cabré sostiene que:

“Con el avance del cambio climático está aumentando la temperatura a valores que propiciarían el cultivo de vid en zonas donde antes no era posible”.

Por ejemplo, las temperaturas más elevadas han posibilitado el cultivo en laderas de montañas hasta los 2500 msnm con variedades de uvas blancas, como:

– Moscatel de Alejandría y Chardonnay, o de uvas tintas como Malbec, Bonarda, Cabernet-Sauvignon, entre otras.

Adaptarse a condiciones climáticas dispares también conlleva un desafío para que la actividad no pierda su rentabilidad, aunque no es fácil reinstalarse y ver resultados prontamente.

El hombre es una inteligencia al servicio de la comunidad y no como un idealista pavote, sino como un conocedor-hacedor.

Poner en acción el conocimiento y las manos, al servicio de una voluntad ecologista: quiero decir  actuar con un poco de racionalidad, de conciencia, de potencia, movilizando a los demás.

El vino y la literatura

 

“Que antiguo paje tan raro, que extraña divinidad, qué fuerza liberadora tiene el vino, qué será, 
que se mezcla con la sangre, que le sube y es capaz de desatarlo por dentro, compadre, y hacerlo hablar.

Compadre que tiene el vino que usted al tomar comienza a sentirse hombre y empieza a hablar, hablar de lo que más quiere de su verdad 
y es como si despertara a la realidad. […]

Traigan el vino, más vino, tráiganlo acá Que mi pueblo está callado, y es hora que empiece a hablar

Denle vino, y vino bueno, y ha de gritar su verdad Y ha de cantar para el mundo su canto de libertad. […]

La parra chupa en el suelo tanta sangre fraternal que hay en la tierra vertida, que clama al cielo y esté juntándose desde siglos buscando hacerse escuchar. […]

Tenía razón el borracho, pensando 

bien es verdad: el vino libera al hombre y es fermento de amistad.
el vino es sangre de Cristo porque es sangre popular.

Traigan el vino, más vino, tráiganlo acá

Que mi pueblo está callado, y es hora que empiece a hablar. Denle vino, y vino bueno, y ha de gritar su verdad
Y ha de cantar para el mundo su canto de libertad” nos canta desde el folklore Soledad Pastotorutti.

Pueden aparecer resultados alentadores para la producción vitivinícola mundial.

Por el momento el Cambio Climático precisa ajustes en la producción, regulación de los riegos, protección de los viñedos por la frecuencia de las granizadas estivales, pero no corre peligro, sí estar más atentos para sostener altos niveles de calidad vitivinícola.

Requiere inversiones importantes, seguir buscando tierras experimentales  recapacitándose para un contexto de cambio climático”.

“Un hombre puede todo lo que quiere”

                                                                                                        Jacques Ranciere

Sobre la autora del artículo

 

Este artículo ha sido escrito por la prolífica escritora y educadora argentina Yiyi Naser.

Su cuenta en Twitter es @yiyinaser y su blog “Naturaleza y Paisaje de la mano de la Literatura”.

No te lo pierdas.

Te pedimos encarecidamente que dejes tus impresiones sobre el gran artículo leído.

La importancia de conocer tus criticas, opiniones y sugerencias sirven para generar debate, intercambiar ideas y experiencias y consolidar e tema.

Dicho todo, seguro que te encantó el artículo sobre el vino y el cambio climático, te agradecemos mucho por la lectura.

Compártelo:
Share

Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

  • – Más Artículos Relacionados –