La Tierra del Fuego es la Tierra VIVA, un regalo de la naturaleza

La Tierra del Fuego es la Tierra VIVA, una muestra de la belleza natural.

 

“Y vivos estamos cuando escribimos, cuando nos leemos y nos ayudamos a conocer a otros educadores o ciudadanos ambientalistas”.

Después de un descanso bien merecido y tiempo para que nuestra apreciada colega ambiental, Yiyi Naser, organice su agenda apretada, ha retornado para encarar esta gestión.

El trabajo que realizó en este blog, con el este artículo y que de manera exclusiva y desprendida nos muestra “en un viaje virtual”, otro rincón de la perfecta naturaleza de la Tierra del Fuego, en su amada Argentina.

Ni más que el tema es una joya, hablamos de uno de los puntos situados al sur del Hemisferio, ya donde acaba la Tierra para dar paso a los océanos y a la Antártida.

Por mi lado le digo públicamente a ella, gracias.

Este 2017 te prometo Yiyi que seguiremos trabajando como antes, en una simbiosis que es una asociación para beneficio mutuo y que de manera natural nos unió.

La simbiosis busca llegar a mas lectores con nuestro mensaje de amor a la naturaleza.

Tu blog con el mío, tus redes sociales con las mías y así conocernos mútuamente. 

Apreciada comunidad, no quiero extenderme más y doy pie al articulo en sí.

Disfruta este artículo sobre la Tierra del Fuego

Deshielo que forman cursos de agua limpios

Ríos prístinos e impolutos corren por la hermosa topografía de la amplia zona de la Tierra del Fuego. Imagen: Yiyi Naser.-

Vemos cómo funcionan otros mundos y nos permitimos conocernos a nosotros mismos de una manera diferente, con curiosidad e inquietudes nuevas.

Nos transformamos en conductores de ideas que son herramientas para repensarnos y para remoldear nuestra personalidad.

¿Tendremos la constancia para seguir teniendo “influencia ecologista” en los que nos leen, en continuar replicando “refugios ambientales”?

Después de esta breve reflexión les quiero contar sobre la Tierra del Fuego y la experiencia conectándome con la sabia y hermosa naturaleza.

Hablemos de la Tierra del Fuego

 

Para ubicarnos geográfica e históricamente, nos remitimos al mes octubre de 1520, al viaje durante el cual Hernando de Magallanes descubrió el Estrecho de Todos los Santos que hoy lleva su nombre.

Del nombre y las fogatas

 

El canal conecta al océano Atlántico con el Pacífico.

Aunque los expedicionarios no hicieron contacto con los nativos, dejaron constancia en los escritos que, visualizaron desde las embarcaciones, una gran cantidad de fogatas hechas por aborígenes al sur de la entrada de dicho estrecho, en la isla que hoy conocemos como Isla Grande de Tierra del Fuego.

La antropóloga Anne Chapman señala  que es posible  que los selk’nam que vieron “esas sorprendentes embarcaciones” encendieran fuegos para poder avisar a otros nativos de  tierra adentro que estuvieran alertas ya que algo fuera de lo común ocurría. ‎

“Los selk’nam, Selknam, shelknam como también se los conoce, eran un pueblo amerindio que vivían en la Isla Grande de Tierra de Fuego, en Argentina y Chile”.

Hoy esta Tierra Viva es la más joven de las provincias argentinas, una isla de ‎47 992 km².

Condiciones geográficas de la Tierra del Fuego

 

Presenta un clima frío húmedo con largos días, en verano, amaneciendo a las 4 de la mañana y llegando la noche recién a las 22.30 horas.

En invierno las horas de luz escasean y la noche es por lo tanto bien larga.

Nos encontramos a más de 50 grados de latitud Sur.

Al sur de esta mágica isla, que Argentina comparte con Chile, el relieve montañoso alcanza una altura de 2300 msnm en promedio.

Adentrarse en la Cordillera de los Andes fueguina es penetrar en una cadena de picos helados, agudos, plenos de circos glaciarios que alimentan ríos blancos, de leche, que bajan como atolondrados, serpenteantes, formando cascadas: fuente de agua dulce  para los pobladores.

La riqueza natural en imágenes

 

Caminos de altura que alternan castoreras, con turberas y con los bosques del Género Nothofagus: lengas, ñires, coihues y guindos.

bosque-Nothofagus

Ejemplares de árboles del género Nothofagus se hallan en el vergel de la Tierra del Fuego. Imagen: Y. Naser.-

Se mencionan también los acebos….

Sobre las castoreras, los registros de los biólogos de la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas datan que en 1946 se importaron 20 castores desde  Canadá para instalar un criadero de castores y comenzar la industria de las pieles.

El negocio no funcionó y las jaulas fueron abiertas para liberarlos.

En estas tierras, estos roedores no encontraron predadores que seguro tendrían en el Hemisferio Norte como lobos y osos y empezaron a multiplicarse y a expandirse hasta llegar hoy en día a unos 100.000 ejemplares.

Los castores en la región

 

Castores que viven en la Tierra de Fuego

La Tierra del Fuego alberga una riquísima biodiversidad. Mira la “castorera”. Imagen: Y. Naser.-

El castor en su comportamiento natural, roe los árboles hasta que los derriban, los seccionan y los utilizan para alimentarse y también para construir su madriguera en zonas fluviales.

Ésta funciona como un dique y el agua acumulada inunda el bosque.

Los árboles en este nuevo ecosistema  “lacustre” mueren.

También mencioné las turberas, y citando la revista Ciencia Hoy allí leemos que:

Se denomina turbales a ecosistemas con capacidad de formar una capa de materia orgánica muerta derivada de plantas adaptadas a vivir en condiciones de saturación permanente de agua, reducido contenido de oxígeno y escasa disponibilidad de nutrientes.

¿Qué es una turbera?

 

Turba es el nombre dado a la materia orgánica muerta en tales condiciones.

“Una turbera es toda área que produce y acumula progresivamente turba, la que incrementa el espesor del depósito orgánico.

Se habla de turbera si el espesor de la turba supera los 50 cm.

La saturación de agua, las bajas temperaturas y el reducido contenido de oxígeno inhiben la actividad de los microorganismos –hongos y bacterias– que normalmente producen la descomposición de la materia vegetal muerta.

La turba se acumula porque el ritmo de incorporación de esa materia es mayor que el de su descomposición.

Además de especies vegetales, en la superficie de los turbales suele haber gran número de insectos, hongos y algas microscópicas”.

Los turbales son considerados como uno de los tipos de humedales incluidos en la Convención Ramsar (Busca la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales).

Lectura de interés: “Las mejores frases y citas sobre la naturaleza“.

Son ecosistemas delicados, claves para la biodiversidad ya que actúan como almacenamiento y regulación del agua y como reservorios de dióxido de carbono.

El llamado a la reflexión natural

 

Todos los caminos  invitan a la reflexión profunda del que lentamente y en silencio avanza como un intruso en la naturaleza casi virgen.

“En la soledad y a paso tranquilo, las propias convicciones ecológicas se miden con las que habrán tenido los aborígenes nativos, los yámanas, para adaptarse a vivir en un paisaje de ensueño pero con un clima adverso y cambiante, muy frío, por  encontrase a más de 50º de latitud Sur”.

Caminar en subidas y bajadas por senderos apenas señalizados, caminar descansando y obligados a emponcharse rápidamente y a desabrigarse con la misma velocidad es parte de la aventura.

El caminar la mayor parte del tiempo en silencio para escuchar los troncos que crujen, los pequeños zorzales patagónicos, para interpretar el sonido de los propios pensamientos.

Subidas difíciles y bajadas peores, pero las piernas si las dejamos, se mueven solas.

Damos paso a la poesía de Alejandro José Díaz Valero

 

“Mezclando iba él,

todos sus sueños rotos

con el paisaje.

 

Allí callada

la naturaleza es,

gran aliciente

 

Van confundidos

como un lienzo vivo es,

con sus silencios

 

Ahora está

retoñando en el alma

naturalmente.

 

Ella callada

sigue dando su aliento

para la vida.”

Retomando el contacto con nuestras raíces

 

los bosque en la tierra del fuego

Hermosa cobertura vegetal en la zona. Imagen: Gentileza de Yiyi Naser.-

El esfuerzo se vuelve enorme, pero cada riesgo eleva el ego a las nubes, sentirse parte del paisaje y evocar a los indígenas que fueron capaces de enfrentar la adversidad climática y la altura motivan el esfuerzo.

La idea de la pequeñez humana frente a la inmensidad vuelve una y otra vez a la mente.

“Poder tomar contacto con tanta belleza renueva el compromiso por el cuidado ambiental”.

Merecen las futuras generaciones percibir lo que el paisaje patagónico tiene reservado para cada hombre que elija la aventura con barro, lluvia, cansancio pero con goce pleno.

“Para los amantes de la naturaleza, recordar sus beneficios para la vida no necesitan mayores pruebas, sólo observar y disfrutar”

Sobre la autora

Este artículo ha sido escrito por Yiyi Naser (@yiyinaser), profesora argentina, escritora, ecologista, una Quijote Ambiental en toda su extensión.

Te aconsejo rotundamente seguir la cuenta de Yiyi, conocer su blog que está buenísimo y acceder a sus publicaciones. 

Después de haber leído este magnífico texto, te invitamos cordialmente a compartir tus puntos de vista, los mismos que serán de beneficio de todos.

En lo personal, estoy muy feliz por haber aprendido sobre la belleza de la Madre Naturaleza con un muestra que es La Tierra del Fuego.

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Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

2 comentarios:

  1. Si el ser urbano toma conciencia del potencial de los espacios naturales boscosos, cambiaría su mirada y valoraría lo que la naturaleza nos ha “prestado”

    • Buenas tardes Yiyi, evidentemente. Si tan solo pensáramos que compartimos el planeta con otras especies y desterramos la idea del “antropocentrismo” abusivo y extremo, sumado a hilvanar conexiones como la tuya, cuando viajas a contactarte con la naturaleza es valioso.

      Estamos entre cuatro paredes. Ignoramos qué pasa más allá de nuestras narices y nos lleva a ser indiferentes. Eso es fruto de la desidia y la ignorancia. ¿Qué podemos esperar de una sociedad que ni sabe qué es el cambio climático?

      Saludos y gracias por dar tu valioso aporte a la comunidad de lectores interesados en la presrvación ambiental.

      Con afecto,

      Marcelo

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