Las Ballenas en el Mar: Fuente de Vida

Comparte la idea de que las Ballenas en el mar son fuente de vida

 

Amanecer mirando el Mar Argentino, en la Patagonia, no admite adjetivación fidedigna con la realidad ante nuestros ojos, ya que la naturaleza se brinda mágicamente con un olaje calmo, un viento suave y  cambios de tonalidades azules a verdosas en el agua.

Océano Atlántico

El Mar Argentino, donde ocurren los alistamientos de la ballena franca. Imagen: Yiyi Naser.-

Recuerdo la  bella reflexión  del poeta Henry David Thoreau cuando dice que hay que “aprender a avanzar confiados en la dirección de nuestros sueños y ponerle ganas a la vida que queremos”  ¡y en eso estamos!!

Por Yiyi Naser, profesora, escritora, ambientalista y una quijote ecologista (@yiyinaser). Lee su blog Naturaleza y Literatura donde encontrarás material exquisito.

Analizar el vínculo entre este paisaje y los hombres que lo contemplamos es un modo de entender el sentido de la vida para los “utópicos quijotes ecologistas”, pero con lucidez, ahondando los misterios de la naturaleza para comulgar con ellos.

Insistir en conocer para cuidar, como decía José Ingenieros buscando apartarnos de ser hombres mediocres: pongamos  “proa visionaria”, y a seguir contagiando con clara empatía ambiental para crear lazos y acuerdos.

Y la vida que queremos es la que nos permite disfrutar de la fauna marina en la primavera patagónica, que llega a copular o a parir.

Artículo sugerido: Tiburones: ¿Peligrosos o en peligro?

La Ballena Franca Austral

 

la ballena franca austral

La ballena franca austral: regalo de la Madre Naturaleza. Imagen: Yiyi Naser.-

¡Qué misterio ancestral trae a estas aguas chubutenses (provincia Chubut en Argentina), como cada año, a la ballena franca austral (para aparearse o para parir a su ballenato) a los lobos marinos, a los elefantes marinos y al pingüino de Magallanes!

Llegan con  la  primavera y especialmente es el Golfo Nuevo, el que  sirve de cobijo para miles de ejemplares.

Bellas palabras para el mar que cobija la fauna patagónica

 

“Donde hay historias de amor

que nunca se escribieron,

donde las olas vienen y van

siempre trayendo dulces recuerdos.

Escucho en una caracola el susurro de tu voz,

te siento a mi lado, es la magia del mar,

me acerca a ti, me arrastran las olas…

El mar.

Lugar infinito, lejano horizonte

donde tu estás…

El mar

Donde yo escribo estos versos

El mar…

de  Jéssica Arias Mingorance

Los gigantes marinos del sur

 

Hablemos de las ballenas, verdaderos Gigantes marinos del Sur

Son Cetáceos misticetos o ballenas barbadas ya que son mamíferos adaptados al medio marino y que en lugar de dientes tienen “barbas” para filtrar agua y retener los pequeños crustáceos de los cuales se alimentan como el krill.

Barbas de la boca de la ballena

Barbas de la boca de la ballena. Imagen: Yiyi Naser.-

Se alimentan lejos de la costa en aguas bien frías cercanas a la Antártida.

Las ballenas presentan engrosamientos de piel al nacer claramente definidos principalmente en el área de la cabeza, llamados callosidades.

Éstas se agrietan con el tiempo y son colonizadas por pequeños crustáceos llamados ciámidos.

La permanencia y estabilidad en la configuración de las callosidades permite utilizarlas para identificar a los individuos.

Las ballenas poseen una piel lisa y elástica de coloración oscura, mayormente negra con manchas pardas y grises.

La coloración de los ballenatos suele ser más clara que de los adultos.

Son bastante comunes los ejemplares con manchas blancas en el vientre y ocasionalmente en el dorso.

Bajo la piel, que renuevan constantemente, poseen una gruesa capa de grasa, con un espesor entre 14 y 35 centímetros, que varía de acuerdo a la zona del cuerpo y la estación del año.

ballena franca austral

Avistamiento de la ballena franca austral en el Mar Argentino. Imagen: Yiyi Naser.-

Cada año, pueden observarse ballenatos con falta de pigmentación en la piel, denominados “albinos”. Con el tiempo, estos ejemplares se van oscureciendo.

La ubicación  de los dos orificios respiratorios externos  de las ballenas es una de las adaptaciones de estos animales a su ambiente.

Estos espiráculos se encuentran en la parte superior de la cabeza y hacia atrás.

Poseen potentes músculos que cierran los orificios y evitan la entrada de agua a sus pulmones.

Cuando exhalan, despiden dos columnas de aire húmedo y vapor junto con secreciones de los conductos aéreos y pulmones.

Las hembras paren un ballenato por vez cada tres años entre junio y septiembre.

La gestación dura unos 12 meses.

A poco de nacer las crías nadan y bucean a poca profundidad, permaneciendo con la madre todo el primer año de vida amamantándose.

No tienen mamas externas, así es  que la madre despide una leche muy densa y aceitosa que el ballenato aspira antes de que se diluya.

Presentan una aleta caudal o cola que está formada por un tejido fibroso y se une al cuerpo a través de potentes músculos que forman el pedúnculo caudal.

Mide aproximadamente unos 5 metros de ancho en los adultos y pueden mantenerla fuera del agua durante minutos y hasta una hora.

Lectura sugerida: “Miles de ballenas se matan cada año”.

Si suben y bajan con la cola  vertical, se dice que lo hacen “en ascensor”.

Tal vez este comportamiento se deba a un mecanismo de termorregulación.

Se dice que se comunican mediante “vocalizaciones” que retumban en el aire, dialogan o se llaman.

Las ballenas francas pueden vivir entre 60 a 70 años.

En los próximos tiempos se sabrá si los comunicadores ambientales logramos, desplegando nuestras palabras escritas, una respuesta vital e indispensable para consolidar la transformación actitudinal de nuestros lectores: “cuidar”.

Como nos invita el pensador francés André Comte-Sponville:

“Cuando se dejan de buscar resultados, poniendo el foco en la acción misma. Asoma la sabiduría”

“El punto de llegada de una vida orientada a la búsqueda de sentido, a explorar las razones por las cuales se está en el mundo, a vivir para algo, de modo de dejar el mundo un poco mejor de como lo encontramos al llegar”

                    Sergio Sinay

La ballena franca austral y el rol como ambientalista

 

Me tomo la libertad de aprovechar el artículo de nuestra colega para largar unas ideas sujetas a tu opinión. 

Después de haber leído sobre las ballenas en el Mar Argentino en la Patagonia, con seguridad que aprendiste y seguro que desde ahora estarás atento (a) a las noticias sobre estos cetaceos.

Existe una amenaza real y demoledora respecto a la caza brutal de los animales, las flotas pesqueras de Japón esquilman las aguas mundiales rematados por los chinos.

“La ballena franca austral vive en el hemisferio sur y la ballena franca boreal en el hemisferio norte”.

Es un placer y motivo de felicitación a Yiyi por apostar a “viajar” para encontrar armonía con la naturaleza y tener ese sentimiento tan amplio de plasmar sus conocimientos con la comunidad que lee el presente artículo.

Me imagino que podríamos considerar la idea de hacer una “escapada” a futuro a un parque natural, un área o reserva biológica o tan solo un lugar a dónde desconectarnos de la monotonía de nuestras rutinas y despertar del adormecimiento que tenemos cuando se trata de ser “guardianes” de nuestra naturaleza.

En esta ocasión conocimos sobre las ballenas de la Patagonia, el día de mañana alguien podrá compartir su testimonio sobre otro tema. Es así como vamos siendo más conscientes.  

No ignores a quienes hacen daño a la vida, me permito invitarte cordialmente a leer lo que ocurre a las Matanza de ballenas en Islas Feroe. ¡Una barbarie sin nombre!

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Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

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