¿Votar o Botar? Reflexión sobre el despilfarro de papel en las elecciones

¿Votar o Botar? Reflexión sobre el despilfarro de papel en las elecciones electorales

¿Votar o Botar? Reflexión sobre el despilfarro de papel en las elecciones.-

Y llegó el momento de reflexionar sobre el despilfarro de papel en los actos eleccionarios.

 

El 13 de Agosto de 2017, en Argentina se celebraron elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Estas representan un método de selección de candidaturas para cargos públicos electivos nacionales y de habilitación de partidos políticos y alianzas para competir por los mismos (Fuente: Padrón Electoral). A grandes rasgos ésto significa que no sólo participan las listas de los diferentes partidos políticos del país, sino que además puede participar incluso más de una lista de precandidatos de muchos de ellos.

El motivo que me lleva a escribir sobre el tema es mi preocupación en las últimas elecciones, especialmente, en torno a la innecesaria cantidad de impresión de millones de boletas de papel que en nada contribuyen al cuidado del ambiente.

Autora: María Victoria Marchisio (@mvmarchisio), es abogada argentina, especialista en Derecho Ambiental y columnista ambiental.

El voto electrónico para reducir la huella ecológica

 

En mi país son muchos quienes queremos el voto electrónico.

En mi caso por motivos varios.

Es decir, no sólo por una pretensión de mayor transparencia al momento de sufragar, sino para evitar dilapidar recursos que son antieconómicos y que además generan un impacto negativo desde el punto de vista ambiental.

“Es impresionante si tomamos en cuenta la enorme cantidad de árboles que se talan para las boletas que se utilizan una vez contribuyendo al despilfarro de papel en las elecciones.”

Además, se genera una cantidad de “basura” extra que no entra en la ecuación de reciclado salvo excepciones, como contaré más adelante.

Lee también: ¿Cuántos árboles se necesitan para producir papel?

Así fue que estos días me ocupé de averiguar cuál es la cantidad estimada de boletas que se imprimen para cada elección, y fue un periodista que trabaja en cuestiones ambientales quien  me remitió a un artículo de Infobae que no hizo más que agudizar mi preocupación cuando vi los números reales. 

¿Cuánto papel se utilizan  en las boletas de los actos eleccionarios?

 

Surge de dicho artículo que por ley los partidos están obligados a imprimir el total y medio del padrón electoral.

Esto indica que de los 100 partidos que se encuentran habilitados para participar de las elecciones, cada uno imprime 40 millones de boletas, arrojando el frío número de 4.000 millones de ejemplares la sumatoria total.

En Argentina, desde el año 1983 en que recobramos la vida democrática se llevaron a cabo 16 elecciones nacionales, con un número cercano a los 64.000 millones de boletas impresas.

Tamaña tristeza provoca en cualquier ambientalista ver que detrás de ésto hay un enorme interés no protectorio del ambiente por cierto,  el cual se suma a algunas otras características de las no deseables para un país tan lindo como el mío, en el que sobran políticos que se esfuerzan por desvirtuar la eficacia del voto electrónico frente miles de millones de sobres con papel.

El desperdicio de papel por seguir votando de manera tradicional

 

Como verán, la lista de papel que se usa para las elecciones sigue.

Cada ciudadano que sufraga, usa un sobre en el cual guarda la lista que escoge.

Esos sobres se ponen en una urna, que es la caja de cartón que cada mesa tiene para destino de los votos de sus integrantes.

Y a su vez, el presidente de mesa, y el resto de los integrantes, tienen en su poder impresiones de papel con los nombres de los miembros del padrón que sufragarán en la misma.

“Vamos dejando los números porque “para muestra vale un botón” decía mi abuela, pero no porque las elecciones no conlleven más uso de papel que el ya mencionado, sino porque ya es suficiente para entender cuál es la gravedad del tema”.

Te sugiero complementar leyendo: ¿Cuántos árboles hay en el planeta?

Entiendo que no resulta necesario aclarar que, más allá de la necesidad real del país, y de los cientos y miles de proyectos que acercamos los ambientalistas a los políticos, de los datos estadísticos de crisis ambiental, de las ecuaciones de costo beneficio, y otros menesteres, poco preocupa el despilfarro de papel a nuestros políticos.

No puede ser de otro modo si consideramos que la cuestión ambiental no es eje de campaña de ningún político, excepto algún ambientalista de estos últimos años, pero en esos casos excepcionales de partidos muy pequeños y con poco poder real.

Y, lo peor, es que los ciudadanos no reparamos en estos pormenores –no tan menores- y sólo nos fastidiamos cuando vemos boletas tiradas por doquier, abrimos la puerta de nuestras casas y nos inundan los ejemplares de diferentes partidos que nos dejan en el picaporte o nos acosan en la calle los promotores que te persiguen para entregar las boletas de sus partidos.

Lectura conveniente: “El reciclaje, símbolo e historia” 

Hay que terminar con el despilfarro de papel

 

Pero, para mi grata sorpresa dentro de un escenario que parece no perfilar para la tecnología, tratando de no frustrar más de lo ya sufrido en torno al tema, me encontré con una nota periodística de un diario del interior del país que me resulto algo alentadora.

Se trata de un proyecto para reciclar el papel de las boletas que no se utilicen las elecciones, como propuesta desde el municipio local para que algunas escuelas lleven a cabo la tarea del reciclado, comprometiendo a los partidos locales a colaborar, reconociendo un antecedente interesante en el año 2.015, en que la ciudad de La Plata, capital bonaerense, llevó a cabo dicha tarea, Fuente: Tandil.

Va de suyo que la cantidad de papel reciclado en estos emprendimientos aislados es poca, comparada con la dimensión real que tienen estas sumas irreverentes de papel inescrupulosamente despilfarrado.

Pero, viendo de dónde venimos y hacia dónde vamos, al menos podemos esperar que hasta tanto logremos la madurez cívica necesaria para revertir el voto tradicional en voto electrónico, aumentemos con el máximo potencial el reciclado de papel.

Ojalá los políticos escuchen la propuesta ambiental, tan siquiera en esta pequeña pero noble gestión.

¿Y tú qué opinas?

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Marcelo M.

Marcelo Moscoso P. consultor ambiental, formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente.Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.Bienvenido.

3 comentarios:

  1. Camila Martínez

    Son cifras sorprendentes. Tocaste un tema poco cubierto, francamente no pensaba que se dilapidaba tanto papel. A eso sumarle todas las elecciones que se realizan … ¡Vaya!

    Saludos y gracias por la entrada.

    • Maria Victoria Marchisio

      Camila, gracias por comentar! Realmente es sorprendente la cantidad de papel que se desperdicia. Y muy cierto es que poco y nada se habla de él, como de tantos otros temas que tienen una fasceta importante en relación al impacto ambiental negativo. Indudablemente nos queda un largo camino por recorrer en torno a la sensibilización colectiva y toma de decisiones políticas. Saludos!

      • Aprovecho el hilo para agradecerte María Victoria por ser parte de este proyecto ambiental.

        Gracias Camila por dejar un comentario en tiempos donde la tendencia es “abrir, leer, consumir y salir”.

        Saludos,

        Marcelo

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